Ella se llama Lucila, es adolescente, se siente bien, vive en el presente y es casi feliz. Lucila ama, ahora no tiene tiempo para odiar. Tiene algo que no tiene. Le falta alguien que no le falta. Siente cosas que lo siente. Escucha a alguien que la escucha. Quiere algo que la quiere. Ahora cree en la creencia. Necesita algo que no es necesario. Habla con alguien que no habla. Piensa en no pensar. Es una mujer alegre, le gusta disfrutar de las cosas que le dan placer. Sabe que con una sonrisa el mundo le sonríe, y por sobre todas las cosas sabe lo que quiere en este momento: disfrutar de más momentos de felicidad. Ella tiene una idea de como provocar esos momentos, sin embargo en vez de buscarlos Lucila deja que ellos la busquen y la sorprenda porque sabe que lo improvisado siempre sale mejor. Es casi feliz porque tiene un agujerito en su corazón. Todos los días lo sana con una mezcla que ella lo llama "FEA", su nombre no suena tan lindo pero creanme que lo más importante es lo que hay adentro. La mezcla está formada por mucha Fé, un poco de Esperanza y suficiente Amor. Sospecha que le está dando resultado, lo ve más chiquitito que al principio y se siente cada vez mejor. Lucila, a veces, en sus momentos de reflexión, cree que todos deberían conocer a la "FEA" para sanar sus corazones y así entender que las apariencias engañan. También sabe que un día cuando despierte y vea que su corazoncito esté lleno, va a descubrir si es porque está curado y le quedó una cicatriz hermosa o si es porque su pedacito de corazón volvió al lugar que realmente le pertenece. Pero a ella ahora, no le preocupa el futuro de su corazoncito, está segura de que va a estar sano en cualquier momento, hora, día, semana, mes; y como ahora está bien intenta disfrutar y vivir bien el presente para tener un buen pasado e ir formando como quiere su futuro...
![]() |
| El presente es lo único que tenemos. Ayer ya fue, mañana no es, hoy está pasando ahora. |

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír!